Hipotecas · Guía
Errores comunes al pedir una hipoteca
Los errores más frecuentes al solicitar una hipoteca en España, y cómo evitarlos antes de firmar el préstamo.
Pedir una hipoteca es un proceso largo, con mucha documentación y decisiones importantes, y es fácil cometer errores que salen caros a largo plazo. Repasamos los más habituales.
No comparar varias ofertas
Quedarse con la primera oferta, muchas veces la del banco donde ya se tiene la nómina domiciliada, sin comparar con otras entidades, es probablemente el error más extendido. Las condiciones varían bastante de un banco a otro para un mismo perfil, y no comparar puede suponer pagar de más durante toda la vida del préstamo.
Fijarse solo en el tipo de interés, no en el coste total
Un tipo de interés atractivo puede quedar neutralizado por comisiones altas o por vinculaciones caras que haya que aceptar para conseguirlo. Lo relevante es el coste total de la hipoteca, no un único dato aislado.
No tener en cuenta los gastos de compra al calcular el ahorro necesario
Centrarse solo en la entrada (el 20% del precio) y olvidar los gastos de compraventa, que suelen suponer entre un 10% y un 14% adicional, es un error frecuente que deja a muchos compradores con menos margen del que creían tener justo antes de firmar.
No leer bien las condiciones de amortización anticipada
Algunas personas descubren, cuando ya quieren adelantar capital, que su hipoteca tiene comisiones más altas de lo esperado, o condiciones concretas sobre cuándo y cómo se puede amortizar. Revisar esto antes de firmar evita sorpresas si más adelante decides adelantar pagos.
Sobreendeudarse por encima de lo prudente
Que un banco apruebe una hipoteca no significa que la cuota resultante sea cómoda para tu día a día. Aceptar el máximo que te ofrecen, sin dejar margen para imprevistos, es un error que puede convertir cualquier gasto inesperado en un problema serio.
No pedir preaprobación antes de firmar arras
Firmar un contrato de arras sin tener al menos una preaprobación bancaria informal es arriesgado, porque si el banco termina denegando la hipoteca, puedes perder la señal entregada, salvo que el contrato de arras incluya una cláusula que te proteja específicamente ante esa situación.
No revisar bien la escritura antes de firmar
Aunque el notario tiene la obligación de explicar el contenido de la escritura, conviene leerla con tiempo antes de la firma, no solo escucharla el mismo día, para poder resolver cualquier duda con calma y no bajo la presión del momento de la firma.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas ofertas de hipoteca conviene comparar como mínimo?
No hay un número mágico, pero comparar al menos tres o cuatro entidades distintas suele dar una visión razonable de las condiciones disponibles en el mercado para tu perfil.
¿Es un error aceptar todas las vinculaciones que ofrece el banco?
No siempre, depende de si esos productos ya los necesitabas de todas formas y de su coste real frente a la bonificación que consigues. El error está en aceptarlas sin comparar su coste, solo por la promesa de un tipo de interés más bajo.
¿Qué pasa si firmo una hipoteca y luego encuentro condiciones mejores en otro banco?
Siempre existe la opción de subrogar la hipoteca a otro banco más adelante, aunque implica un proceso y, en algunos casos, algún coste, así que conviene comparar bien antes de firmar la primera vez para evitar tener que pasar por ese proceso después.
¿Es un error pedir el máximo plazo posible para tener la cuota más baja?
No necesariamente, pero conviene saber que un plazo más largo significa pagar más intereses totales a lo largo de la vida del préstamo, aunque la cuota mensual sea más cómoda. Es una decisión que depende de tu prioridad, cuota baja o menor coste total.
¿Cómo evito quedarme corto de dinero justo después de comprar?
Calculando de antemano todos los gastos (entrada, impuestos, notaría, registro, gestoría, mudanza, posibles reformas iniciales) y dejando un colchón adicional aparte, no gastando hasta el último euro ahorrado en la operación de compra.
Fuentes consultadas: Banco de España, guías de protección al consumidor de productos hipotecarios.
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el asesoramiento de un profesional para tu caso concreto.